#53 Enseñando la Teoría de la Evolución
August 22, 2012Soy una maestra de geología y de ciencia del medio ambiente en la escuela secundaria. Cada día me estoy sintiendo más y más incomoda enseñando el curriculum que incluye el tema titulado “pruebas” de la evolución. ¿Estoy traicionando a Cristo cuando descuidadamente repito o digo lo que se espera que diga? ¿Puedo justificar mis acciones al decir que ellos deberían (los estudiantes) “conocer a su enemigo”?
¡Su ayuda será muy bienvenida!
Atentamente,
Sarah
United States
Respuesta de Dr. Craig
R
Mientras comenzamos nuestro segundo año de Reasonable Faith (Fe Racional) en el Internet, creo que ésta es una pregunta apropiada para comenzar.
¡Sarah, creo que usted tiene una oportunidad maravillosa! Ser maestro es una fiducia sagrada. Repetir descuidadamente lo que usted piensa que no es verdadero es traicionar no solo a Cristo, sino también a la vocación suya como maestra y también a todos los padres y estudiantes que confían en usted.
Todos nosotros que enseñamos tenemos que enseñar acerca de visiones de las que no estamos de acuerdo. Al hacer eso, tenemos una obligación de presentar esas visiones de una manera justa antes de hacerlas sujetas a la crítica. La teoría de la evolución es tan importante en nuestro tiempo, no solo científica sino también culturalmente, que es imperativo que los estudiantes suyos la entiendan de una manera correcta. De modo que necesita enseñársela muy bien.
Pero eso no necesita que usted presente falsedades como verdades. Al contrario, enseñe a sus estudiantes que esto-o-aquello es lo que la teoría afirma. Luego hable de lo bien que la teoría se mide o se compara. Presente las cosas que la teoría tiene a su favor y las que tiene a su contra en términos totalmente naturalistas, para que así la religión no entre en la discusión. Tomemos un ejemplo más neutro. Supongamos que usted estuviera enseñando acerca de la cosmología. Usted podría hablar un poco de la situación histórica antes de la enunciación de Einstein de su Teoría General de la Relatividad. Luego podría mostrar como Einstein aplicó su teoría al universo en general y cuales predicciones ésta generó. Usted podría hablar acerca de las soluciones de Friedman y Lemaitre a las ecuaciones de Einstein que predecían un universo en expansión. Usted podría querer hablar acerca de los descubrimientos empíricos que se tomaron para confirmar la teoría. Luego usted podría hablar de teorías alternas, como la teoría del estado estacionario o las teorías oscilatorias.
¿Por qué no puede usted hacer lo mismo con la teoría Darwiniana de la evolución biológica? Describa los problemas y las perplejidades que Darwin confrontaba y qué teoría él propuso para resolverlos. Muestre como su teoría original necesitó ser reforzada por la genética de Mendell. Describa como la teoría moderna de la evolución se ha desarrollado desde aquel entonces. Luego usted puede evaluar las fortalezas y las debilidades del método neo-Darwiniano. Usted puede decir que éste es el paradigma controlador en la biología de hoy, el cual es abrumadoramente aceptado. Diga a sus estudiantes lo que la teoría explica bien; comparta con ellos las cosas que ella no explica bien. Un buen ejemplo de este método es el de Stephen Meyer llamado Explore Evolution (Explore la Evolución) publicado por Hillhouse en el 2007.
Usted no necesita mencionar a Dios, la creación, ni aún el diseño inteligente. Solamente sopese los méritos y deméritos de la teoría. Después de todo, el rechazar la teoría neo-Darwiniana de la evolución no implica apoyar una alternativa sobrenatural. Podemos estar muy confiados, creo, tomando en cuenta las explicaciones inadecuadas de los mecanismos de la mutación genética y de la selección natural, que para el fin de este siglo la teoría actual de la evolución se habrá transformado en una teoría evolutiva diferente con mecanismos adicionales. Entonces, todas las personas van a decir, así como han dicho antes, “Bueno siempre sabíamos que los mecanismos antiguos eran deficientes en la explicación, pero ahora hemos resueltos ese problema.”
- William Lane Craig