#610 ¿Somos personajes en un libro?
March 31, 2019Dr. Craig, (muchas gracias por todo lo que hace).
Parece que últimamente se habla mucho sobre el Big Bang y el origen del universo. Me parece superfluo ya que tengo la perspectiva de que todos somos en realidad personajes de un "libro" no ficticio en el que vivimos; escrito no solo por el Escritor del universo, sino también por las reglas de comportamiento que Él ha colocado allí. Me parece que hablar sobre lo que sucedió antes de "Érase una vez" (el Big Bang) es realmente irrelevante. Me parece obvio que el Autor ha creado sustancia para el universo, que ha continuado y aun continúa dándole forma, guiando la "trama" a medida que avanza. Incluso Él puede escribirse personalmente en su propia historia, como lo hacen muchos autores humanos. Supongo que lo que pregunto es, en su opinión, qué tan compatible es lo que describo aquí con las Escrituras. ¿Soy sabio al tomar esta perspectiva?
Muchas gracias.
Rustin
Estados Unidos
United Kingdom
Respuesta de Dr. Craig
R
En el curso de mi estudio de Dios y los objetos abstractos, pasé mucho tiempo leyendo y reflexionando sobre la naturaleza de la ficción y sobre la teoría de la pretensión, la visión de que los objetos abstractos son similares a los personajes de una novela, como Sherlock Holmes. Como resultado de mi estudio, creo que, si bien los objetos abstractos pueden ser entidades ficticias, es teológica y filosóficamente inaceptable sostener que nosotros mismos somos personajes en una historia o, en la versión más contemporánea de la misma idea, objetos en una simulación de computadora o un holograma.
Nosotros somos personas, mientras que los personajes de ficción (si existen) son objetos abstractos. Ciertamente, en las historias de Conan Doyle, Sherlock Holmes es una persona. Pero esa es solo una forma de decir que es ficticio que "Sherlock Holmes es una persona", así como es ficticio que "Sherlock Holmes vive en 22B Baker Street en Londres". Ninguna de estas oraciones es realmente cierta; son verdaderas meramente en el mundo de la ficción creada por Conan Doyle. En contraste, no es ficticio que "Sherlock Holmes es un perro" o que "Sherlock Holmes vive en Toledo", ya que esas oraciones no son ciertas en el mundo ficticio de los relatos de Conan Doyle. Sherlock Holmes tampoco existe en absoluto o, como máximo [nota bene!], es un objeto abstracto del cual se pueden hacer afirmaciones verdaderas, como "Sherlock Holmes es más popular que Hercule Poirot".
Además, los personajes de una historia no tienen libre albedrío, ya que todo lo que piensan y hacen en la historia está determinado por el autor de la historia. Sin duda, en la historia pueden ser personas dotadas de libre albedrío, pero eso es simplemente como decir que en la historia, Holmes vive en Londres. Realmente no vive en Londres, ni tiene libre albedrío. Por lo tanto, los personajes de ficción no tienen responsabilidad moral como las personas reales.
Además, los personajes de ficción son radicalmente incompletos. ¿Holmes usó un zapato talla nueve? Eso no es ni verdadero ni falso en el mundo de la ficción. Así, en contraste con las personas reales, los personajes ficticios son en gran medida indeterminados. Tal vez uno podría escapar a esta inoportuna implicación diciendo que, dado que Dios es omnisciente, Él podría hacer que los personajes de su historia sean completamente determinados. Pero entonces, ¿por qué pensar que Dios se haya molestado tanto? ¿Quién se supone que debe leer este libro de todos modos?
¡Pero espera! Tú podrías protestar diciendo “mi sugerencia es que somos personajes de un libro no ficticio”. Eso no hace ninguna diferencia. Incluso si el libro está compuesto de oraciones verdaderas, los personajes de la historia no son las personas reales de las que trata la historia. ¡Esto es obvio en el caso de que las personas reales de las que trata la historia estén muertas! Los personajes literarios en una historia real son, en el mejor de los casos, objetos abstractos, no personas de carne y hueso. Entonces, sí, Dios podría escribirse a sí mismo en la historia, tal como lo hacen a veces los autores humanos. Pero Dios es una entidad concreta, no un objeto abstracto y, por lo tanto, no es idéntico al personaje llamado "Dios" en la historia. De hecho, si la historia es verdadera, entonces los nombres propios de los personajes de la historia deben referirse a personas reales que existen fuera de la historia. Entonces, ¿quiénes son ellos si no nosotros? No hemos escapado a un mundo real fuera de la historia, después de todo. Por eso es filosófica y teológicamente imposible que seamos personajes literarios, incluso en una historia real.
Además, tal visión es totalmente injustificada. Nuestras aprehensiones de nosotros mismos y del mundo que nos rodea como realidades concretas son creencias básicas fundamentadas en nuestra experiencia y, por lo tanto, son completamente racionales. Se necesitaría un derrotador [defeater] de inimaginable poder para socavar la creencia de que soy una persona. Cualquier derrotador de este tipo se verá abrumado por la justificación que tengo de que soy una persona. Además, cualquier argumento escéptico para la conclusión de que soy un personaje en una historia tenderá a ser contraproducente, ya que no podemos confiar en ninguna de las liberaciones de nuestras facultades cognitivas si solo somos personajes en una historia. El autor determina todo lo que pensamos y ninguna de nuestras percepciones es confiable.
Por lo tanto, yendo al punto que motivó tu pregunta, Rustin, aunque puede ser inútil preguntar qué precedió al "Érase una vez" en la historia (ya que es tan indeterminado como el tamaño del zapato de Sherlock Holmes), es sumamente relevante en el mundo real si el universo comenzó a existir y, si lo hizo, por qué surgió a la existencia. Esta es la pregunta principal de la cosmología contemporánea y está llena de importancia teológica.
- William Lane Craig