#640 Expiación y la Deidad de Cristo
February 02, 2020Estimado Dr. Craig,
Acabo de ver en YouTube un debate titulado "Jesús es humano y no divino" entre el filósofo unitario Dale Tuggy y el autor cristiano Chris Date. Date señaló que, en el unitarismo, Dios escoge una tercera persona no divina (un Jesús puramente humano) para expiar los pecados de los hombres. En contraste, en el trinitarismo, Dios mismo (en la persona de Cristo) adopta la condición humana y absorbe el castigo que merecemos por nuestros pecados. La posición unitaria parece implicar que una persona no divina, puramente humana, fue seleccionada arbitrariamente para sufrir el castigo por nuestros pecados, lo cual parece ser extremadamente injusto. A pesar de que Tuggy ha escrito reluctantemente que Jesús podría ser "divino en algún sentido" (lo cual, si es verdadero, implicaría politeísmo ya que existirían al menos dos divinidades, Dios y Jesús). Está claro que su posición unitaria se inclina más hacia la perspectiva puramente humana de Jesús, como se ve en el debate. Mi pregunta es: Dada la teología del ser perfecto, ¿es el trinitarismo más justo, en términos de explicar la expiación, que el unitarismo? ¿Tenemos un nuevo argumento para el trinitarismo basado en la justicia de la expiación, cual no está disponible en la alternativa unitaria?
Gracias.
Marco
Italia
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Respuesta de Dr. Craig
R
Estás planteando una muy buena pregunta, Marco, sobre si alguien menos que una persona divina podría haber hecho expiación por los pecados. La pregunta más profunda aquí es qué se necesitaría para satisfacer la justicia divina. Los temas de la justicia divina impregnan el Nuevo Testamento, especialmente los escritos de Pablo. Basado en eso, he argumentado (en contra de ciertos pensadores cristianos) que, ya sea por necesidad o por libre elección de Dios, la satisfacción de la justicia retributiva de Dios es una condición previa para que Él nos perdone legalmente nuestros pecados.[1]
Entonces, ¿qué servirá para satisfacer las exigencias de la justicia retributiva de Dios? El teólogo medieval, John Duns Scotus, sugirió que Dios podría haber aceptado cualquier sacrificio que quisiera para satisfacer las exigencias de Su justicia retributiva. A esa perspectiva se le llama “aceptación” (ya que Dios puede aceptar como satisfactorio todo lo que Él escoja). La mayoría de los teóricos de la expiación tradicional no son solidarios con las perspectivas de la aceptación, ya que, entonces, Dios podría haber aceptado como satisfactoria la muerte de cualquier ser humano ordinario o incluso de un animal. Pero entonces no es verdadero, como lo afirma Biblia, que "porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no puede quitar los pecados." (Hebreos 10.4). De hecho, desde este punto de vista, cada uno de nosotros, sin Cristo, podría proporcionar algo satisfactorio por sus propios pecados, lo cual es inadmisible.
Las teorías retributivas de la justicia requieren no solo que el culpable merezca un castigo, sino también que el castigo sea proporcional al crimen si la justicia tiene que ser satisfecha. El que objeta a las teorías de la aceptación puede mantener de manera plausible que la justicia retributiva, de la manera que la conocemos y la entendemos, es esencial para la naturaleza de Dios y, por lo tanto, no se podría satisfacer con meros sacrificios de animales, y mucho menos por mí, un pecador.
Dada la magnitud del pecado humano, pasado, presente y futuro, el merecido justo de la humanidad ante el tribunal de la justicia de Dios es incomprensiblemente grande, si no infinito. Si el infierno implica encarcelamiento infinito para los condenados, entonces cada uno de nosotros plausiblemente debe una deuda de castigo con Dios que es infinito. El problema con la elección de Dios de algún pecador para pagar la pena por nuestros pecados no es simplemente que parece injusto, sino más fundamentalmente, creo, que es insatisfactorio. ¿Quién es propicio para pagar tal penalidad?
Como San Anselmo vio, la respuesta es, solo el propio Dios. Por lo tanto, la encarnación de la segunda persona de la Trinidad es necesaria si alguien ha de salvarse. “Si ha de ser necesario, por lo tanto,. . . que el reino celestial esté formado por hombres, y esto no puede realizarse a menos que se haga la satisfacción mencionada anteriormente, la cual nadie más que Dios puede hacer y nadie más que el hombre debería hacer, es necesario que el Dios-hombre lo haga "( Cur Deus homo? II.6).
Así que creo que tienes razón en que la expiación nos da una buena base para preferir el trinitarismo sobre el unitarismo.
[1] The Expiación (Cambridge University Pres, 2018), pp. 77-81.
- William Lane Craig