English Site
back
5 / 06

#107 ¿Politeísmo en el Antiguo Israel?

March 22, 2012
P

Recientemente uno de mis amigos ateos me envió esta pregunta e información con lo que necesito ayuda:

El Israel antiguo inició como una nación politeísta que luego “evolucionó” en una Religión Monoteísta y que mezcló sus biblias (tradicionales religiosas) y unió sus dioses, El y Yahvé (Señor) en un solo dios. Un estudio extenso de la Biblia deja claro que Yahvé no es el mismo El. Ellos eran dos deidades diferentes que fueron sintetizadas en una. Originalmente, Yahvé era el dios de guerra, la deidad de “Yahvismo”—una religión beduina muy antigua de Arabia. Su nombre es muy posible que sea el diminutivo de “Yahvé Sabaot,” lo cual significa “él forma ejércitos.” Una referencia acerca de esto se puede encontrar en Éxodo 15:3: “Yahvé es un guerrero; Su NOMBRE es Yahvé.” Él es el Dios exclusivo de los Hebreos (Éxodo 7:16) y es él quien juega toda clase de trucos y castiga al Faraón y a los egipcios. Igualmente es Yahvé quien actuó como el comandante cuando los israelitas, guiados por Moisés y luego por Josué, invadieron nación tras nación, masacrando sus habitantes, saqueando sus pueblos y fue Yahvé quien prometió hacer a Israel victorioso sobre sus enemigos y quién prometió sus tierras a los judíos (Éxodo 23:27-33). El “Yahvismo” era una religión de Judá, la tribu que se estableció en las regiones del sur de palestina y de ahí se debió haber expandido al resto de Arabia. Yahvé era básicamente un cacique que estaba muy preocupado en encontrar nuevos hogares para su clan y en ayudarle en sus guerras. La versión antigua del Yahvismo era la religión de la Antigua Arabia.

Sin embargo, “El” fue el dios de Jacob. “El” se adoraba en Padán Aram de donde venía Jacob. Por lo tanto, los Israelitas son originalmente arameos y “El” era adorado en el reino de Israel. Salmo 82 no deja ninguna duda de que de hecho “El” y Yahvé son dos dioses diferentes. Ese corto capítulo es la minuta que se tomó en el consejo de dioses donde Yahvé presidía. Estos son todos los hijos de “El,” el Altísimo. Yahvé está amonestando a los otros dioses, reprendiendo y despidiéndoles por ser ineptos. En efecto, él les recuerda que ellos son los hijos del Altísimo (Elion). Esto aclara que Yahvé no es el Altísimo. El Altísimo es El o Elion, el padre de Yahvé y el padre de todos los dioses. Al final, él declara una condenación ominosa a sus dioses hermanos y les advierte que ellos iban a morir como los mortales. La Biblia no dice si esos dioses realmente murieron, pero Yahvé (el Señor) clama que se levante el Altísimo (Elion) y juzgue la Tierra, pues todas las naciones pertenecen a él. Salmo 82:6-8 (NVI): “Yo les he dicho: Ustedes son dioses; todos ustedes son hijos del Altísimo. Pero morirán como cualquier mortal; caerán como cualquier otro gobernante. Levántate, oh Dios, y juzga a la tierra, pues tuyas son todas las naciones.”

Despidiendo todos los dioses, condenándolos a muerte y monopolizando el poder en las manos de “El” debió haber sido un movimiento político por Israel para imponer su hegemonía sobre las demás naciones. Es posible que esa decisión se tomó durante el reinado de Jeroboam I de parte de Elion para establecer la superioridad de Israel sobre Judá y muy posible sobre las otras naciones. Aunque el Salmo 82 está políticamente motivado, su implicación en la historia del monoteísmo y las subsiguientes religiones monoteístas es inmensa. Desde ese momento, Elion, el dios del cielo, el Altísimo por sí solo ha de reinar el mundo entero, sin ayuda de ningún intermediario. Este salmo no arranca con el monoteísmo de inmediato, sino que primero nivela el terreno para el reinado de un dios sobre todas las naciones. Con ese salmo queda sembrada la simiente del monoteísmo, pero el fruto de eso será cosechado cuando Pablo viaje a Roma y Atenas para presentar el dios judío como el dios de toda la humanidad y como el mismo dios que era adorado por los ciudadanos atenienses y romanos (Hechos 17:22,23).

Los versículos en Deuteronomio 32:8 y 9 reafirman la existencia de Dioses múltiples—cada uno de ellos estaba a cargo de una nación. En la versión de la Biblia New Revised Standard, ese texto dice: “Cuando el Altísimo asignó territorios a las naciones, cuando dividió a la raza humana, fijó los limites de los pueblos, según el número de los dioses; Su pueblo fue la porción del Señor; Jacob es su posesión más preciada.” Este versículo se traduce diferente en otras versiones. Leemos en Hebrew Names Versión of World English Bible: “Cuando ‘Elion dio a las naciones su heredad, cuando él separó los hijos de los hombres, Él puso limites de los pueblos según el número de los hijos de Israel. Pues la porción del SEÑOR es su pueblo, Jacob es la posesión de su heredad.” Aquí queda claro que el Altísimo es Elion, pero a diferencia de la traducción de la New Revised Standard, esta traducción dice que las naciones del mundo fueron divididas según el número de los hijos de Israel y no según el número de los dioses. Elion (el Altísimo) es un nombre para el Dios de Israel, entre otros nombres. También podría ser una deidad pre-bíblica en la cual los hebreos habían creído. Comparemos la deidad aramea “Ilian” que se encuentra en la escritura cuneiforme. (“Ilian”=Elyon tal como en el Hebreo olam = en árabe ‘aalam,’ “mundo”). Así que Elion se puede traducir como el “Altísimo,” pero si usted está escribiendo un artículo sobre el criticismo bíblico entonces usted puede mencionar a Elion como el nombre de una deidad previa.

“En el número de los hijos de Israel” está correcto—se refiere a los 70 hijos de Israel que se mencionan al principio del libro de Éxodo. Ese es el significado, que dieron tanto los críticos como los piadosos (como Rashi, el comentarista del Torah del siglo 11, paralelo al Jalalain del Islam), pero los comentaristas críticos también permiten que este signifique, “en el número de los hijos de El.” El era una deidad cananea y tenia 70 hijos.

Dondequiera que aparece la palabra “elohim” en la Biblia, el griego la traduce como “ho theós” (Dios, en latín Deus), mientras que “YHWH” la traduce “ho kurios” (amos, Señor, en latín = Dominus). El Dios de los hebreos tiene muchos nombres: Elohim (el plural de elo[a]h = en árabe ilaah), El, YHWH, Shaddai. Estos podrían ser nombres de previas deidades masculinas distintas (también existían deidades femeninas, como “tehom,” abismo en Génesis 1, la cual es la diosa babilonia tiamat, la Diosa del Mar si me recuerdo correctamente). Hay poca duda que los hebreos de la antigüedad creían en muchos dioses, pero gradualmente un solo Dios del cielo llegó a ser el supremo dentro de ellos y luego excluyeron toda la existencia de ellos. Lo que tenemos en la Biblia es un material editado con el objetivo de borrar el antiguo politeísmo, de modo que tenemos que discernir la antigua creencia por medio de un filtro. No está claro de si los hijos de Israel fueron “arrojados” o pasaron de un dios a otro—es una posibilidad, pero no espere verificarlo a través de todo este filtro.

Si usted me podría ayudar con esta pregunta y con esta información. Gracias y que Dios le bendiga.

Jeremiah

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

Creencias Judías acerca de Dios

Cuando recibo una pregunta interesante fuera del área de mi especialidad, con frecuencia me gusta extender la invitación a alguien que sea un experto en esa materia para que responda a la pregunta. La respuesta de esta semana viene del Dr. Richard Hess, quien es el profesor de Earl S. Kalland del Antiguo Testamento y de Lenguas Semíticas en el Seminario de Denver y es un experto de la religión antigua de los israelitas. Aquí está su respuesta:

Usted plantea unos asuntos importantes en su pregunta. Tomando en cuenta lo extensa que es, permítame dividirla en algunos temas principales y luego dirigirme a ellos.

Usted comienza con una evaluación que sostiene un número grande de eruditos actuales; de que Israel comenzó como una nación politeísta y evolucionó en una que siguió una religión monoteísta. Diferentes eruditos citan diferentes piezas de evidencias para esto. Usted sintetizó algunos de los argumentos principales, con los que trataré de lidiar aquí. Antes de que haga eso, permítame observar que sí creo que algunos israelitas creían en muchos dioses, de los cuales Yahvé era uno de ellos. Sin embargo, también existe evidencia dentro y fuera de la Biblia de que existían otros israelitas que creían en una sola deidad.

Por favor, haga distinción entre un nombre personal de una deidad, un título de una deidad, y un epíteto.

En la Biblia “Yahvé” es un nombre personal, revelado como tal en Éxodo 6:2-8. “Yahvé” aparece en un número de poemas del antiguo Israel (Éxodo 15, Deuteronomio 33, Jueces 5) donde él está asociado con la deidad del desierto del sur y con una deidad “guerrero.” Un nombre de dios “Yahvé” también pudo haber sido conocido en esa área, como lo sugiere una de la inscripciones antigua y la conexión de Jetro, el suegro de Moisés y su clan con el Dios de Israel (Éxodo 3:1; 18:1, 12). La forma en la que Moisés acepta a Jetro y le toma en su confianza parecería quebrantar las leyes de la intolerancia hacia otras deidades al menos que el dios al que Jetro adoraba y servía como sacerdote era la misma deidad a la que servía Moisés. Sin embargo, el entendimiento de Jetro de esa deidad no era la misma como la revelación de Yahvé a Israel por medio de su hecho histórico de redención de Egipto (Éxodo 20:2) y por medio de hacer pactos sin precedentes con esa nación. La Biblia deja claro que Yahvé no es conocido meramente por su nombre sino por el pacto divino que promulgó (tanto en palabra como en hecho) con el que Dios une o ata a Israel consigo mismo. En una forma similar a la que el emperador romano del tercer siglo quien puso una estatua de Jesús en medio de los ídolos o imágenes de las muchas deidades que él adoraba, así también Jetro pudo haber tenido un indicio de la verdadera naturaleza del Dios de Israel. La identidad de Yahvé no se encuentra simplemente en un nombre distinto sino muchos más en sus hechos de amor y misericordia por su pueblo. (A propósito, los comentarios acerca de las masacres y de los saqueos llevados a cabo por ese Dios son malas interpretaciones del texto verdadero que se encuentra en Josué y en otra parte; lo cual estaría más contento de discutir en un contexto diferente al que estoy presentando aquí.)

Creencias Judías acerca de Dios—los títulos de “El” y “Elohim.”

“El” aparece en la Biblia como un título. Como el título mucho más frecuente “Elohim,” se deriva de palabras semíticas antiguas para “dios/Dios.” Es verdad que “El” aparece como el nombre del dios jefe en los mitos de Ugarit, un ciudad Semítica Occidental (el idioma hebreo también es una lengua semítica occidental) del siglo 13 a.C. Sin embargo, la palabra también aparece en los mitos de Ugarit para referirse a cualquier deidad o incluso a un espíritu. Por lo tanto, no necesita referirse al Dios de Israel. Extensamente, usted habla del Salmo 82. Es posible que ese texto se refiera a la asignación de responsabilidades para la administración de diferentes naciones de la tierra para los miembros de los concilios celestiales, a quienes nosotros llamamos ángeles. Como consecuencia de su fallo en actuar con justicia, Dios terminó su reinado. No obstante, Yahvé se identifica con frecuencia con “El” (Números 23:22-23; 2 Samuel 23:5; Salmo 118:27; Isaías 40:18; 43:12; 45:22, etcétera). Sin embargo, la Biblia también reconoce a “El” como un Dios separado en textos como Ezequiel 28:2 donde el rey de Tiro declara que él es El (pero este posiblemente es también otro uso de “El” como un título, “dios”). Puede observar que el término “hijos de El” no necesita referirse a los hijos físicos de un dios. Ese término podría referirse simplemente a los que comparten las características de lo divino (por ejemplo, en términos de autoridad y reinado). Compare los “hijos de Belial” en Deuteronomio 13:14; Jueces 19:22; 20:13; 1 Samuel 2:12; 10:27; 25:17; 1 Reyes 21:10, 13; etcétera. Esa frase no significa que todas las personas tenían el mismo pariente físico por el nombre de Belial. No, eso se refiere a una característica común de toda esa gente. Existen otros ejemplos como ese tanto en la Biblia como en literatura contemporánea extra-bíblica.

A propósito, la conexión de Jacob con El a veces se afirma sobre la base del otro nombre de Jacob, “Israel,” donde “El” es la última parte del nombre. Otra vez, “El” es un título para dios que es utilizado con frecuencia en otros nombres personales en Israel (como “Samuel”) y en sus naciones vecinas. De modo que en la colección de los Amonitas de nombres personales, más de 150 contienen el nombre “El,” pero la mayoría afirmaría que el dios jefe de Amón era Milkom y que “El” era un título de Milkom. Debemos tener mucho cuidado de extraer muchas conclusiones de una palabra que puede ser un título para cualquier dios en el mundo Semítico Occidental.

Creencias Judías acerca de Dios—los epítetos sobresaltan los atributos de Dios

“Elion” es un epíteto que he utilizado con referencia para Dios. Este significa “Altísimo.” Observe que no está relacionado a “El.” “El” comienza con la letra hebrea alef, mientras que “Elion” comienza con la letra ayin. Esa distinción es muy importante y es necesario que se tenga en cuenta. En Génesis 14:18-22, Melquisedec es llamado el sacerdote de El Elyon (Dios altísimo), una deidad con la que Abram se identifica en el versículo 22. Hay personas a quienes les gustaría identificar ese epíteto con una deidad distinta. Ellos argumentan que El Elion originalmente era un dios diferente o distinto a Yahvé y que era adorado por los cananeos en Jerusalén. Solamente después la tradición judía de Yahvé se fundió con ella de manera que evolucionó a un título de Yahvé. Sin embargo, para hacer eso, es necesario hacer una hipótesis de una deidad totalmente desconocida que llevara ese nombre—una deidad que no se comprueba por ese nombre en ninguna otra parte ni dentro ni fuera de la Biblia. Además, el uso de “Elion” en la Biblia no apoya dicha interpretación. En el Salmo 82:6, los que son llamados “niños” (o “hijos”) de Elion ciertamente son los “niños” del Dios de Israel, quienes aquí están a cargo de su concilio divino y quienes regulan todo lo que ese concilio hace. Yahvé no es el padre físico. Él es su gobernante.

En cuanto al asunto de Deuteronomio 32:8-9, yo traduje el hebreo de la siguiente manera: “Cuando el ‘Altísimo (Elion)’ dio a las naciones su herencia dentro de la humanidad, él estableció limites para las personas según el número de los hijos de Israel. (Él hizo eso) porque la asignación de Yahvé es su gente. Jacob es la porción de su herencia.” Para encontrar “hijos de Dios” en lugar de “hijos de Israel,” usted necesita confiar en la traducción Septuaginta Griega, la cual realmente dice “ángeles de Dios.” Eso no está en el hebreo. Eso no quiere decir que esa antigua poesía hebrea sea fácil de traducir. Sin embargo, debe estar lejos el citar esto como prueba de una distinción entre Elion y Yahvé. Al contrario, el hebreo identifica los dos como ambos personalmente involucrados con Israel y de esa manera muy probable siendo idénticos. En cuanto a la supuesta deidad aramea llamada Ilian, no puedo encontrar en nombre autenticado en los textos arameos antiguos o como un elemento en los nombres personales. Por otro lado, cuando conectamos el “número de los hijos de Israel” en Deuteronomio 32:8 con los 70 niños de Israel que entraron Egipto, eso por lo menos se encuentra en la tradición antigua posterior. Sin embargo, la visión que eso debe referirse a los 70 hijos de El y de Asera, el número definido de esta manera solamente en los mitos de Ugarit, es difícilmente necesario. Algunas interpretaciones medievales lo conectaban con las 70 naciones del mundo como se contaba en la Tabla de la Naciones que se encuentra en Génesis 10. Esto es posible. Por supuesto, 70 es un número común que ocurre 57 veces en la Biblia y con frecuencia es utilizado para describir un sentido de conclusión o perfección. Un salto a los mitos de Ugarit y al politeísmo no es algo garantizado sin evidencia más convincente.

En cuanto al enunciado de que el Dios de los hebreos tenia muchos nombres, yo le animo una vez más a hacer distinción entre el nombre personal “Yahvé,” varios títulos de “dios” como “Elohim” y “El,” y los epítetos como “Shaddai” (tal vez relacionado al concilio o hueste divina del cielo). En efecto, “Elohim” aparece por sí mismo para ser una forma plural (con el final—im). Sin embargo, dondequiera que este se refiere al Dios de Israel, siempre aparece con verbos en la forma singular y de esa manera es tratado como un nombre singular.

Concluyo con la observación de que Israel asignó el idioma hebreo y muchas otras características culturales, con frecuencia transformándolas en la Biblia de modo de ajustarse a su teología particular. Lo mismo es verdadero en cuanto a las diferentes prácticas religiosas. Por lo tanto, el nombre “El” podría referirse al dios jefe en el Ugarit del siglo 13 a.C. Sin embargo, esto no quiere decir que debe ser el nombre de un dios aparte de Yahvé en la Biblia. Como un título para diferentes dioses dentro y fuera de la Biblia, puede ser aplicado a Yahvé sin probar nada acerca de las creencias tempranas de Israel.

Para más información sobre esto, puede ver mi libro titulado Israelite Religions: An Archaeological and Biblical Survey(Las Religiones Israelitas: Un Estudio General Arqueológico y Bíblico) publicado por Baker en el 2007.

- William Lane Craig