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#746 ¿Nominalismo o Antirrealismo?

January 02, 2023
P

Dr. Craig,

Estaba discutiendo con Bob Stewart, mi catedrático, su interpretación del nominalismo que usted sostiene. Pero un amigo mío, Andrew Hollingsworth, corrigió «nominalismo» por «antirrealismo». ¿Podría confirmar eso y explicar la diferencia entre ambos? Estoy deseoso de leer material de su sistemática.

David

Estados Unidos

United States

Respuesta de Dr. Craig


R

El Dr. Hollingsworth, que nos está ayudando a desarrollar el plan de estudios y los cursos para nuestro Centro Académico, tiene mucha razón al emitir esta corrección. Como explico en mi [libro] God Over All (2016), en la literatura filosófica tanto el antiplatonismo como el antirrealismo han sido llamados «nominalismo». Dado que antiplatonismo y antirrealismo son dos perspectivas diferentes, esta etiqueta es muy confusa. Los antiplatonistas niegan que existan objetos abstractos. Pero algunos antiplatonistas son realistas sobre las entidades matemáticas y otros objetos supuestamente abstractos, considerándolos de hecho objetos concretos, como los pensamientos de Dios, y no abstractos. Por el contrario, los antirrealistas acerca de los entes matemáticos y otros abstractos [abstracta] niegan que tales entes existan en absoluto, ya sea abstracta o concretamente. Por tanto, decir que alguien es nominalista cuando se trata, por ejemplo, de números, no nos dice lo que cree.

Además, «nominalismo» es un término que se utiliza en dos debates filosóficos diferentes para denominar perspectivas muy distintas. El primero es la antigua disputa sobre la existencia de los universales. En este debate, el nominalismo es la perspectiva de que los universales no existen, que todo lo que existe es un particular. El segundo debate es una discusión muy reciente, centrada en la filosofía de las matemáticas, que sólo ha surgido desde la publicación de los Fundamentos de la aritmética (1884) del matemático alemán Gottlob Frege.  En este debate, la palabra «nominalismo» se utiliza a menudo como sinónimo de antiplatonismo sobre los objetos abstractos. El problema es que una persona que es nominalista en un debate puede no serlo en el otro.  Por ejemplo, en la antigua disputa sobre los universales un tipo de nominalismo se denomina nominalismo de clase, según el cual los objetos similares son los incluidos en una determinada clase. Sin embargo, como las clases son objetos abstractos semejantes a los conjuntos, tal pensador no es un nominalista en el segundo debate, ¡sino más bien un platonista! Del mismo modo, una persona que identifica los universales como pensamientos en la mente de alguien es un nominalista en el segundo debate (ya que los pensamientos son objetos concretos, no abstractos), pero no un nominalista en el primer debate (ya que considera que los pensamientos son reales y, por tanto, que los universales son reales).  La tendencia de algunos filósofos a desdibujar los límites de estos dos debates mediante el uso de la palabra «nominalismo» ha sido, por tanto, una fuente de confusión.

Por último, en un contexto teológico, el «nominalismo» se ha utilizado como etiqueta para una perspectiva particular de la predicación sobre Dios que tiene implicaciones teológicas muy negativas. Aunque era vagamente consciente de ello cuando escribí God Over All, lo he descubierto más a fondo al trabajar en mi teología filosófica sistemática. La cuestión que se plantea aquí es si las predicaciones que hacemos de Dios, como «Dios es bueno» o «Dios es todopoderoso», tienen algún contenido fáctico. Creo que tales predicados son unívocamente verdaderos. Tales predicados, cuando se atribuyen a Dios, tienen el mismo significado que tienen en el discurso ordinario, y las predicciones resultantes son verdaderas. Dios es realmente bueno y todopoderoso. Pero como antirrealista que niega que existan objetos abstractos como las propiedades, no creo que la razón por la que Dios es bueno y todopoderoso sea porque se encuentre en alguna relación de ejemplificación con un objeto abstracto bondad u omnipotencia. Incluso afirmo que Dios es necesaria o esencialmente bueno y todopoderoso sin implicar que exista algún objeto abstracto llamado esencia divina que Dios instancie.

Por el contrario, algunos nominalistas medievales sostenían que tales predicados son meras palabras y que las predicaciones resultantes son sólo cadenas de palabras sin contenido proposicional, es decir, que no afirman nada ni declaran ningún hecho sobre Dios. Aunque digamos cosas como «Dios es bueno» o «Dios es todopoderoso», en realidad nada se corresponde con tales predicados. Este punto de vista nos deja en un completo agnosticismo sobre Dios, ya que ninguna de las predicaciones que hacemos de Él le describe realmente. Sólo nos queda el misticismo. Esta perspectiva es teológicamente anatema, ya que niega las verdades sobre Dios que son fundamentales para el cristianismo, como «Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado...» (Juan 3:16). Por tanto, llamar «nominalismo» a mi antirrealismo no sólo es engañoso, sino calumnioso.

- William Lane Craig