#562 ¿Dónde Están Dios y los Fallecidos?
July 08, 2018Pregunta 1:
Estimado Dr. Craig,
Me gustaría hacer eco de lo que millones de sus fans han hecho: darle las gracias por todo lo que usted hace por la causa de Cristo. Compré, devoré, degusté y regalé a otras personas varios de sus libros, incluyendo a bibliotecas locales. Ellos me han ayudado mucho a medida que prosigo en mi apologética relativamente aficionada. En fin, mi pregunta trata sobre una cuestión que pienso que usted no ha abordado lo suficiente. Es la siguiente: ¿Por qué se hace tan difícil atravesar la división del espacio-tiempo? Usted habla del reino de Dios "irrumpiendo" en el mundo. ¿Qué significa eso? Pues bien, entiendo que, mientras el universo se expande, él está creando tiempo y espacio. ¿Podemos decir que el "lugar" fuera del espacio-tiempo es donde está ubicado el cielo? Para dar un ejemplo extraño, mi piadosa joven esposa falleció hace cuatro años. ¿Por qué ella no puede darnos una señal de que está en el cielo? ¿El cielo es tan maravilloso que ella no se preocupa de contarnos eso a nosotros? Por eso, simplemente no entiendo lo que no es espacio-tiempo.
Gracias.
Byron
Canadá
Pregunta 2:
Dr. Craig,
¿En qué modo o dimensión Dios existe, si es incorpóreo, invisible, infinito, pero, aún así, no ocupa ningún espacio porque el espacio fue creado en el propio comienzo?
Surya
India
Afghanistan
Respuesta de Dr. Craig
R
Al principio, no entendía tu pregunta, Byron, porque no estaba muy seguro de lo que querías decir con "atravesar la división de espacio-tiempo". Después, cuando leí la pregunta de Surya, me hizo todo claro.
Como muchos que han perdido sus seres queridos, sientes la nostalgia de no tener a tu esposa y te gustaría que, de algún modo, ella se pusiera en contacto contigo para saber que se encuentra bien. Como Dios, ella no existe en nuestro continuo de espacio-tiempo y, por eso, ella está inaccesible a ti. (Me alegra mucho que no hayas recurrido a sesiones espiritistas para intentar atravesar esa división.)
No debemos pensar en los fallecidos como si estuvieran en algún lugar en un sentido espacial, incluyendo el cielo. Según la visión cristiana, cuando morimos, no vamos inmediatamente al cielo. Más bien, existimos como almas incorpóreas en un estado intermedio mientras aguardamos la resurrección de nuestros cuerpos y nuestra entrada final a los cielos nuevos y nueva tierra (2 Corintios 5.1-8, 1 Tesalonicenses 4.13-18). En ese estado intermedio, estamos con el Señor y, por lo tanto, estamos más felices que en el mundo de pecado y, aún así, no estamos tan bendecidos como lo estaremos cuando recibamos nuestros gloriosos cuerpos resucitados, lo cual nos convertirá en seres humanos plenamente redimidos.
Tu pregunta: "¿Podemos decir que el "lugar" fuera del espacio-tiempo es donde está ubicado el cielo?" está doblemente equivocada. Primero, no debemos pensar en nuestro universo como si se estuviera expandiendo en el espacio vacío. No hay nada fuera del universo, en el sentido espacial. No hay, hasta donde sabemos, ninguna dimensión superior en la cual nuestro universo está insertado. El espacio, en sí, se está expandiendo, pero no se está expandiendo a ningún lugar. Es de admitirse que se nos hace imposible visualizar algo así, pero el espacio en expansión puede ser matemáticamente descrito internamente partiendo de distancias en constante aumento entre las masas galácticas.
Segundo, los fallecidos, por no tener cuerpos, no son seres espaciales y, por lo tanto, no están en ningún lugar, mucho menos en un lugar cada vez más invadido por el universo en expansión. Tampoco debemos pensar que Dios existe en un lugar espacial (más allá del universo) llamado cielo. Como creador del espacio y tiempo, Dios trasciende el espacio y, por lo tanto, no está en otro lugar o dimensión. Si se pregunta sobre el "modo" de su existencia, probablemente todo lo que podemos decir es que se trata de un modo no espacial de existencia. Análogamente, los filósofos que creen en la realidad de los objetos abstractos como los números, proposiciones y propiedades no piensan en ellos como si existieran en alguna dimensión espacial desconectada de la nuestra: si cosas como tales existen, ellas simplemente tienen un modo no-espacial de ser o existir. (Si Dios, al haber creado el espacio, ahora llena el espacio es otra cuestión.) Cuando hablé del "reino de Dios ‘irrumpiendo’ en el mundo", quise decir meramente que Dios causalmente intervino en el curso de los acontecimientos de la historia para establecer el reino mesiánico de Cristo.
Tu pregunta sobre tu esposa: “¿Por qué ella no puede darnos una señal de que está en el cielo?" Lea la parábola del rico y Lázaro (la cual usa imágenes espaciales para transmitir la realidad del estado intermedio) en Lucas 16.19- 31. Pienso que Abraham diría algo semejante a lo que él dice al rico en la parábola: hay un gran abismo puesto entre los fallecidos y tú. Pero tú no necesitas tener contacto con ellos para saber de su estado, pues tienes la certeza de la Palabra de Dios (ahora ratificada por la resurrección de Jesús) de que tu esposa está viva en el paraíso.
"¿El cielo es tan maravilloso que ella no se preocupa de contarnos eso a nosotros?". Pablo nos dice que, aunque él prefería no deshacerse del cuerpo y existir "desnudo" como un alma sin cuerpo, es "mucho mejor" estar ausente del cuerpo y habitar con el Señor (2 Corintios 5.6-8, Filipenses 1.23). ¿Quién sabe si tu esposa está o no ahora en una felicidad tan delirante con su Señor que ella no está pensando en ti? Tal vez sí, tal vez no. Tal vez ella todavía anhela la resurrección en la que se reunirá contigo. Esas son preguntas que no tenemos como responder, por más que nuestras emociones nos inclinen en una u otra dirección.
La conclusión es que los fallecidos están espacialmente desconectados de nosotros por un tiempo y Dios, en Su sabiduría, por algún motivo, dispuso las cosas de tal manera que el contacto entre nosotros y ellos no está disponible a nosotros.
- William Lane Craig