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#663 El desafío de las religiones orientales

February 23, 2020
P

Estimado Dr. Craig,

Recientemente me encontré con dos conceptos en mi estudio de las religiones orientales que sacudieron toda mi cosmovisión. Me parece que son lógicamente coherentes, pero contradicen totalmente la cosmovisión judeocristiana. Le agradecería si me puede ayudar.

1. Mientras decimos que Dios es el motor inmóvil [inmutable] e incausado, las religiones orientales dicen que el alma (el yo universal) es el motor inmóvil. Entonces, somos dioses que simplemente hemos elegido envolvernos en cuerpos temporales finitos. Creo que podemos contrarrestar esto preguntando por qué el alma que todo lo sabe haría esto. ¿Tiene usted otros argumentos lógicos contra este?

2. El problema que sigue es que me acabo de dar cuenta de que la filosofía oriental siempre ha usado muchas lógicas (confusas) valoradas en oposición a la lógica binaria clásica que ha sido aceptada por los pensadores cristianos occidentales. Si ese es el caso, especialmente con los principios inciertos en la física cuántica, ¿cómo podemos apoyar la ley de no contradicción cuando afirmamos que nuestra cosmovisión es la única verdadera? ¿Cómo puede Jesús afirmar ser el único camino en oposición a Krishna que afirmó ser el camino? ¿Qué sucedería si ambos estuvieran parcialmente correctos? Estas dudas me preocupan. No soy una persona que domina los términos técnicos, de manera que le agradecería una respuesta clara y no técnica. Gracias.

Rebecca

Lugar Desconocido

Afghanistan

Respuesta de Dr. Craig


R

Bien, Rebecca, ¡aquí te doy "una respuesta clara y no técnica" a tus preguntas! Si deseas una respuesta más cuidadosa y diferenciada, te recomiendo que leas Oriental Philosophy [Filosofía Oriental] de Stuart Hackett (University of Wisconsin Press, 1979). Para ver cómo reacciona un filósofo budista a mis críticas, puedes ver mi diálogo con el Dr. Sik Fa Ren en la Universidad Politécnica de Hong Kong.

1. No es cierto que "las religiones orientales dicen que el alma (el yo universal) es el motor inmóvil". Por el contrario, esas religiones típicamente niegan que exista algún alma sustancial o un alma que perdure. El alma es ilusoria y no perdura de un momento a otro. Además, la realidad última no es un yo (self) personal que ha decidido hacer algo. Lo Absoluto está más allá de la descripción y distinción de cualquier tipo y, por lo tanto, carece por completo de carácter.

En cualquier caso, si nos imaginamos un Dios personal que haya "elegido envolverse [a sí mismo] en cuerpos finitos temporales ", eso implica que soy Dios encarnado, una conclusión que no solo encuentro carente de razón para creer, sino que es totalmente improbable a la luz de mi evidente finitud, contingencia y pecaminosidad.

2. Estas religiones no defienden nada que sea tan benigno como una lógica de valores múltiples. Las lógicas de muchos valores pueden ser útiles, por ejemplo, en circuitos electrónicos, donde un interruptor podría tener tres posiciones etiquetadas como -1, 0 y +1. Como mencionas, algunos físicos han sugerido utilizar una lógica de valores múltiples para caracterizar ciertos experimentos cuánticos, a pesar de que este enfoque es generalmente considerado como un fracaso.[1] Algunos filósofos han abogado a favor de utilizar una lógica de tres valores para describir proposiciones en el tiempo verbal futuro sobre eventos contingentes, una perspectiva que he criticado en mi libro The Only Wise God [El Único Dios Sabio]. No está de nada claro que la lógica multivalente se aplique a los valores de verdad (en lugar de, por decir, al cambio de posiciones), y si alguien desea hacer tal aplicación, debe hacerse dentro del marco habitual de la lógica de dos valores.

Más bien, las religiones orientales de las que hablas niegan la aplicación de la lógica a la realidad última. Como se mencionó anteriormente, lo Absoluto está más allá de todas las distinciones y, por lo tanto, no se puede decir nada al respecto. Solo se puede comprender en la experiencia mística. Tal perspectiva es lógicamente incoherente. Pues si nada se puede decir de lo Absoluto, ¿cómo podemos decir que no se puede decir nada de él? No es cierto, después de todo, que lo Absoluto está más allá de toda distinción, ya que eso es decir algo verdadero sobre lo Absoluto. Por lo tanto, la posición se autorefuta. Por lo tanto, te equivocaste, Rebecca, al decir que estas perspectivas orientales son "lógicamente coherentes". Por definición, son lógicamente incoherentes, ya que renuncian a la lógica y, además, se refutan a sí mismas.

De cualquier manera, lo que debería quedar claro es que no se puede dar ninguna razón para adoptar una perspectiva tan incoherente, ya que cualquier argumento que uno dé implicará la afirmación de ciertas verdades y el uso de las reglas lógicas de inferencia para poder sacar conclusiones. No se puede dar ningún tipo de justificación, por ejemplo, "la realidad última está más allá de la lógica humana", ya que eso es afirmar una supuesta verdad sobre la realidad última, cuando no la hay. ¿Por qué alguien iría a adoptar una visión tan lógicamente incoherente sin ninguna razón?


[1] El eminente filósofo de la ciencia Tim Maudlin escribe:

 

“El caballo de la lógica cuántica ha sido tan golpeado, azotado y maltratado, y está tan profundamente muerto que [. . .] la pregunta no es si el caballo se levantará una vez más. La pregunta es: ¿cómo llegó este caballo aquí en primer lugar? El relato de la lógica cuántica no es el relato de una idea prometedora que resultó mal, es más bien el relato de la búsqueda implacable de una mala idea [. . .] todo el aparato matemático [de la mecánica cuántica] está perfectamente bien descrito, explicado y entendido al utilizar la lógica clásica. Y aunque hay problemas de interpretación con la mecánica cuántica que deben ser confrontados, ninguno de esos problemas puede ser resuelto, ni siquiera mejorado, al rechazar la lógica clásica "(Tim Maudlin, "The Tale of Quantum Logic" [El relato de la lógica cuántica] en Hilary Putnam, editado por Yemima Ben-Menahem (Cambridge: Cambridge University Press, 2005), págs. 184-5).

 

- William Lane Craig